jueves, 23 de febrero de 2017

Las bamboleantes nalgas de Mayra.

Death curse of Tartu (1966).

En tiempos en que simulacros de directores pegaban saltos por las charcas de cucudrulus de Florida se hacían cosas como esta. Películas de 5 duros de presupuesto y un nanogramo de inspiración. Las capacidades de los guionistas y los actores solían rozar el 0 absoluto (-273,15º Celsius).

Nos va a contar la historia de distintas oleadas de cenutrios que invaden el camposanto do reposa Tartu, un hechicero de hace sopotocientos años que cuando incordian su descanso eterno se convierte en bichos diversos y da matarile a los molestantes.


Empieza la peli, un arqueólogo se mete en una zoma pantanosa, el guía indio le avisa que por ahí existe un hechicero-zombie que se carga a todo quisqui (se lo avisará a todo el mundo que va a pasear por allá). Como es de esperar en explorador - arqueólogo no hace ni puto caso, se pone a lo suyo y desentierra una especie de objeto indio que mas parece un cagarro de un cocodrilo gigante. 


Tartu se despierta de una siesta mortuoria de 500 años y se revuelve literalmente en su tumba. Inmediatamente se convierte en una especie de bicha reúmatica y se carga al intruso. 

Evidentemente van a aparecer otros intrusos, un arqueologo su novia y dos parejas de estudiantillos que van de prácticas con el arqueólogo principal.


Los jovencicos mas que a hacer arqueología van a pegarse bailoteos y refrotes asaces, como podemos observar en el gif superior que muestra las nalgas de Mayra Gomez Kemp agitándose a un ritmo infernal, si la misma que fue años mas tarde presentadora de Un, Dos, Tres.

El caso es que Tartu se vuelve a despertar con tanto guateque y cachondeito y se va a desencadenar el drama (en estas pelis chungas una titi bailoteando o en la ducha siempre hace aparecer al monstruo).

Y con toda la parafernalia de peli cutre, metrajes de archivo (por ejemplo de tiburones), arañas de plástico, una calavera en un poste que aparece por todos lados, música ominosa de tambores, momias de chichinabo, efectos risibles, refroteo pop, berridos de terror, pantanos a go go y mas, y mas.

Así que no os perdais esta maravillosa ocasión de ver una peli cutre y de paso a una jovencísima Mayra, contoneándose...

...y por supuesto pegando aullidos.

Y por eso ya está emulizada como: Death curse of Tartu (1966) - audio esp. eng. - Cutrefilms 2077.mkv

3 comentarios:

  1. Normal que salga Mayra: esta peli es el equivalente en celuloide a que te toque la Ruperta.

    ResponderEliminar